jueves, 4 de diciembre de 2008

La mosca de Luis


Me gustan las moscas. Las historias con estos pequeños seres de patas afines a las suciedades. Moscas fatales que les gusta suicidarse en las sopas. De los cortometrajes que forman parte de “Ten minutes older”, uno de mis favoritos es “The enlightenment” (de Volker Schlöndorff), aquel de la voz en off detrás del insecto que reflexiona sobre el tiempo en un día de campo alemán. Pero no es de moscas alemanas de las que quiero hablar, tampoco de mis propias moscas; hoy quiero hablar de La mosca de Luis, especialmente de aquella mosca que vuela con las patas manchadas de sangre muerta en esos siniestros pasillos de “Death row”, uno de los poemas que forman parte de su último libro En defensa del desgaste (Mérida: Mucuglifo/Fundecem, 2008). Un poema que se hace cuento en su recorrido por esas carnes, por esos platos, por esas almas:


Death row



la solitaria mosca que está parada encima de una copa
viene de lejos/
de otros
manteles sucios,
conoce otros cadáveres;
en sus ojos ve uno cien restos de carne
de tantos platos de cartón/por donde anduvo
en la pampa (y en
/Lima),
como si sostuviera en ellos un poco de comida
por si acaso no consigue
en el nuevo paraje;
salió de noche del primer país,
¿no es también ligeramente oscura su mirada?;
cuánto debió viajar antes de finalmente/detenerse
sobre una vaca/y sobre aquel alambre
lleno de sangre
(lleno de pelos);
igual estuvo sobre un hombre muerto
/eso de allí es un campo abandonado,
/una mujer sola cuatro hijos;
la mosca ha jamado todas las vísceras de todas las morgues;
se ha regodeado en todos los museos
y conoce
las mejores narices;
ninguna corbata se le ha resistido;
ha estado en todas partes
(la mosca/bicha)
como un dios llamado para/la absolución final;
pongámonos en fila,
mostremos las llagas,
que la mosca se apiade de nosotros,

una piel blanda,
una vida triste,
unos pocos cabellos

(Poema de Luis Moreno Villamediana)

8 comentarios:

mon dijo...

Me gustó la visión de muerte desde la óptica de la mosca (por demás amplia), y la supremacía que se le da en el poema sobre el ser humano. Nunca me puse a pensar en lo mucho que recorren en los dos o tres días de vida que tienen.

¿Así termina el poema?, me pareció como cortado.

Carolina Lozada dijo...

Hola, Mon, bienvenido nuevamente. Sí, el poema termina ahí, sobre la piel del hombre, muerte repentina y breve como la vida de una mosca.

mon dijo...

OK, aún tengo que digerir mejor ese final.

Gracias por el recibimiento, solo que soy "bienvenida" en lugar de "bienvenido"; lógico, no me estás viendo...Seguiré visitando el sitio.

Asterión dijo...

Volvemos a la dimensión desconocida. En "Bestiaro de amor", el poemario del autor de quien puse justamente ayer dos textos, hay varios poemas donde insistentemente se habla de la mosca de Virgilo (el poeta latino, no el vecino narcoléptico de mi tía), así que ya ves, entre moscas la poesía se va a haciendo.

Me ha gustado este poema de Luis (aunque te diría que escogieras mejor tus amistades).

Un abrazo.

Carolina Lozada dijo...

Mon, disculpa el cambio de género. No sé por qué asumí que eras del género de las voces gruesas y pelos en la cara. Pero, vale que bienvenidA.
Asterión:
Nuestra banda sonora es la misma de La Dimensión desconocida; aún no he leído tu entrada, pero en cualquier momento lo hago y a ver cómo van esos vuelos de moscas.
En cuanto a Luis, sé que sonreirá con tu comentario final y ya te saldrá con alguna ironía.
Abrazo

Gustavo Valle dijo...

Muy buen poema, me hizo pensar en John Donne, en Baudelaire, en Blanca Varela, pero esta mosca que viene de Lima no es para nada una mosca metafísica.
Qué vivan las moscas!

byktor dijo...

Hola Carolina,

A "La mosca de Luis", a esa mosca necrófila, hay que juntarle las de Augusto Monterroso,

Un abrazo.

Víctor

Carolina Lozada dijo...

Gustavo, Víctor y viceversa:
Una de las cosas que más me gusta de “la mosca de Luis” es esa errancia, sus escalas por manteles sucios y cuerpos muertos. Una errancia breve, pero al mismo tiempo eterna. Y esa detención sobre el hombre “una vida triste”. Pues sí, me gusta esta mosca abyecta.
Gracias por sus comentarios, que son para Luis y su defensa del desgaste.
Saludos.